Tras varios días volviendo de madrugada y sola a casa,
confirmo lo que ya había sentido otras muchas veces.
Me encanta pasear sola de noche.
La tranquilidad en las calles, la oscuridad y la luz de la luna,
la brisa nocturna, el acompañamiento que los grillos hacen al ruido de tus pasos...
Es algo especial.
Si no fuera por tantas cosas que pasan... lo haría mucho más a menudo.
lunes, 17 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


8 asteroides han dejado su cráter:
Estoy de acuerdo contigo...yo hace algún tiempecillo que no lo hago, y lo hecho mucho de menos.
Antes solía pasear de noche, pero lo hacía en mi moto, que me hacía sentir que paseaba sólo, pero más completo....ese paseo marítimo de Málaga de noche en moto....era recargar energías para toda una vida.
Saludos.
Volveré
Gracias por tu comentario me ha sorprendido que me sigas. ¿Como conocistes mi blog? un beso
Joder que guay ¿Por qué no me escribes desde tu mail y así contactamos? Un abrazo
no hay nada mejor que la noche
eso sí
de la forma que la descrbís
Querida Estamina: esos paseos nocturnos son estupendos. Claramente la noche tiene algo que el día no tiene, y no es precisamente la ausencia de luz. Tengo un proyecto en mente desde hace tiempo donde la noche juega un protagonismo especial,.. algún día te lo contaré, o mejor aun, te lo mostraré. Besos
A mi me pasa lo mismo. Donde vivo es tranquilo y se puede pasear. Por la playa ya es otra cosa. Abrazo y que tengas muy buenos paseos nocturnos.
La soledad contemplativa y meditativa es maravillosa. Un gran beso.
Publicar un comentario en la entrada