Y es que aunque a aquel caserón donde una vez hubo una vida feliz, agradable, cálida y llena de amor lo abandonaran y no volvieran a habitarlo más, en su interior aun arden llamas en la chimenea. La soledad lo ensució, el descuido lo rompió y lo derruyó en parte, y el frío invierno mató toda calidez de su interior. Pero aún así aquel mendigo (de amor) que un día consiguió entrar, a veces vuelve y reaviva las llamas de la chimenea y se queda un tiempo para intentar recuperar la calor de aquel antiguo hogar que un día abandonó. Que abandonó sin razón, sin compasión, sin volver a revisar aquel caserón, sin volver a preocuparse de él en tanto tiempo...

Pero el caserón ya no desea a ese inquilino, lo unico que quiere es uno nuevo que sepa cuidarlo y tratarlo bien.


6 asteroides han dejado su cráter:
los caserones guardan miles de historias. Esas paredes son testigos mudos (y no tan mudos) de amores, desencuentros, tragedias y demás episodios. Me gusta ir y fotografiarlos, a pesar (o precisamente por eso) de su aspecto tenebroso. No deberías escribir a las 5 de la mañana, no son horas... aunque sigue siendo un placer leerte ;) Besos
fíjate que cosas que ahora soy yo el que escribe casi a las 5 de la mañana!! Te entiendo con lo de estar despierta a estas horas.. a mi me pasa igual, así que aprovecho para empezar y acabar acuarelas, y eso que mañana madrugo porque tengo trabajo!! Si me dejas una dirección de email (el mío aparece en mi blog), te mando alguna fotillo para que veas lo que suelo hacer. Besos, y gracias por tus respuestas!
No te diré que es lo mas bonito que has escrito pero casi. No es broma
vuelvo
explica porfa
buah k pasada de foto niña!!
mola asarse x aki ^^
Ese casecorazón no necesita un mendigo... sino un príncipe.
Cuando tengas una reacción alérgica, cuida lo que te suministran... te puede costar la vida. :)
Estudiante... ¿de farmacia?
besos
Con algunos galeones fantasma pasa lo mismo.
:)
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